Las imágenes de dos aviones comerciales pasando aparentemente a escasos metros de la cubierta de un estadio lleno de espectadores han generado una inmediata discusión sobre seguridad operacional. Sin embargo, los datos publicados tras el vuelo cambian sustancialmente la lectura inicial de los vídeos: Airlink afirma que el sobrevuelo estaba planificado, ensayado y autorizado por la autoridad aeronáutica sudafricana.
Dos aviones de Airlink realizaron el 29 de agosto un sobrevuelo a baja altura sobre el DHL Stadium de Ciudad del Cabo, minutos antes del encuentro de rugby entre los Springboks de Sudáfrica y los All Blacks de Nueva Zelanda.
A diferencia de algunas publicaciones iniciales en redes sociales, no se trataba de dos Embraer E195. Las aeronaves involucradas fueron el Embraer E190 matrícula ZS-YAE, pintado en verde, y el Embraer E195 ZS-YDE, con librea negra, según han confirmado tanto Airlink como los datos recopilados por Flightradar24.
Los vídeos del evento muestran una separación visual muy reducida entre las aeronaves y la estructura superior del estadio. Esa perspectiva alimentó especulaciones sobre una posible aproximación excesiva, un supuesto margen de apenas unos metros e incluso afirmaciones de que una de las aeronaves habría entrado en contacto con material pirotécnico.
Hasta el momento, no existe evidencia oficial que confirme un impacto con pirotecnia ni un incumplimiento de los límites autorizados. Por el contrario, Airlink sostiene que los datos registrados a bordo muestran que ambas aeronaves permanecieron dentro de los parámetros aprobados para la exhibición.
Planning. Precision. Performance. ✈️✈️
— Airlink (@Fly_Airlink) August 29, 2026
Spectacular scenes of Airlink’s double Embraer flyover at the DHL Stadium.
Airlink is Proud Official Sponsor of Rugby’s Greatest Rivalry, presented by Castle Double Malt 🏉#Airlink #FlyAirlink #FlyTheLink #Skybucks #RugbysGreatestRivalry pic.twitter.com/3tPNepftLS
Airlink: la maniobra fue autorizada y ensayada
La compañía emitió el 30 de agosto un comunicado después de que el sobrevuelo generase preocupación en redes sociales y foros especializados.
Según Airlink, la operación exigió una preparación específica debido a la baja altura y a una velocidad aproximada de 150 nudos, unos 278 km/h. La aerolínea afirma que la South African Civil Aviation Authority (SACAA) —Autoridad de Aviación Civil de Sudáfrica— y Air Traffic and Navigation Services (ATNS) proporcionaron orientación, aprobación y apoyo para el desarrollo del vuelo.
La SACAA es el organismo responsable de la supervisión de la aviación civil en Sudáfrica.
Airlink añadió que cada avión llevaba tres capitanes sénior, desempeñando respectivamente las funciones de comandante, copiloto y oficial técnico o de seguridad.
La afirmación más relevante desde el punto de vista operacional es que, de acuerdo con la compañía, los datos de vuelo registrados por ambos Embraer confirman que la pasada se ejecutó dentro de los límites de altitud y velocidad aprobados y previamente ensayados por la SACAA.
Esto aleja, con la información disponible, la hipótesis de una aproximación improvisada o de una situación accidental de proximidad con el estadio.
Flightradar24 calcula entre 12,5 y 14 metros sobre la cubierta
La espectacularidad de las imágenes no parece deberse únicamente al ángulo de las cámaras.
Flightradar24 realizó un análisis de los datos ADS-B (Automatic Dependent Surveillance–Broadcast) registrados durante el sobrevuelo y estimó que la aeronave que encabezaba la pasada pudo encontrarse a menos de 50 pies, unos 15 metros, sobre la parte superior del estadio.
El servicio de seguimiento calculó una altitud ADS-B mínima de 50 ft respecto a la presión estándar. Al corregir el valor utilizando un QNH de 1019 hPa, obtuvo aproximadamente 205–210 ft AMSL (Above Mean Sea Level, sobre el nivel medio del mar).
Dado que el DHL Stadium se encuentra prácticamente al nivel del mar y que su estructura alcanza aproximadamente 164 ft, unos 50 metros, Flightradar24 estima una separación de entre 41 y 46 ft, equivalente aproximadamente a 12,5–14 metros, entre la aeronave y la zona superior de la estructura.
La cifra resulta llamativa, pero debe interpretarse correctamente. Se trata de una estimación derivada de datos ADS-B, presión atmosférica y altura de la estructura, no de una medición directa mediante telemetría específica entre el avión y el techo.
Un E190 y un E195, no dos E195 ni dos E195-E2
La identificación de las aeronaves también resulta relevante técnicamente.
Airlink confirma que el avión verde ZS-YAE es un Embraer E190, mientras que el negro ZS-YDE es un Embraer E195 de primera generación.
Esto permite descartar otra confusión aparecida en algunas informaciones: los aviones del sobrevuelo no eran Embraer E195-E2, la variante de nueva generación que Airlink comenzó a incorporar a finales de 2025.
El E195 utilizado en la pasada pertenece a la familia E-Jet original. Según la documentación técnica de Embraer, este modelo tiene una longitud aproximada de 38,67 metros, una envergadura de 28,72 metros y una altura de 10,55 metros.
Airlink opera además el nuevo E195-E2, considerablemente mayor —41,6 metros de longitud y 35,1 metros de envergadura—, pero se trata de un modelo distinto. La diferencia no es menor a la hora de interpretar fotografías, datos de flota o márgenes visuales.
Un sobrevuelo con antecedentes una semana antes
La maniobra tampoco fue un hecho aislado.
El 22 de agosto, una semana antes del partido de Ciudad del Cabo, los mismos ZS-YAE y ZS-YDE realizaron otro sobrevuelo coordinado sobre el estadio Ellis Park de Johannesburgo antes del primer encuentro de la serie entre Sudáfrica y Nueva Zelanda.
En aquella operación se realizaron pasadas en sentidos recíprocos y posteriormente en formación. African Pilot informó de velocidades sobre el terreno próximas a 140–150 nudos durante la pasada en formación.
Airlink es la aerolínea doméstica oficial de la gira Rugby’s Greatest Rivalry 2026 y transporta a ambos equipos y a su personal entre los distintos partidos disputados en Sudáfrica.
La baja altura: ¿operación insegura?
Desde el punto de vista de la seguridad operacional, un vídeo grabado desde las gradas resulta insuficiente para determinar si una aeronave infringió una altitud mínima o salió de un volumen de vuelo previamente autorizado.
En una maniobra de este tipo deben considerarse, entre otros factores, la trayectoria lateral y vertical aprobada, velocidad, viento, obstáculos, tolerancias de navegación, procedimientos de escape, coordinación con el control de tránsito aéreo (ATC), tripulación utilizada y posibles restricciones temporales del espacio aéreo.
También importa la geometría: una diferencia relativamente pequeña de altura o posición lateral modifica notablemente la separación aparente entre un avión de casi 39 metros de longitud y una cubierta fotografiada desde un punto cercano.
En este caso, sin embargo, la baja altura no es únicamente una ilusión óptica: el análisis de Flightradar24 respalda que la separación fue efectivamente reducida. Lo que no respaldan los datos disponibles es que esa separación estuviese fuera de los parámetros autorizados.
La cuestión técnica pendiente, por tanto, no es si el avión “parecía demasiado bajo”, sino cuáles fueron exactamente el perfil autorizado, sus tolerancias y la trayectoria registrada.
Sin confirmación de contacto con la pirotecnia
Algunos vídeos muestran efectos pirotécnicos activándose en el estadio durante la pasada y han provocado afirmaciones en redes sociales sobre un posible impacto contra el segundo avión. No hay hasta ahora confirmación independiente de que ninguna aeronave fuese alcanzada.
Ni Airlink ni la información publicada sobre la operación por Flightradar24 indican que se produjese un impacto, daños en los aviones o una emergencia derivada del sobrevuelo. Tampoco se ha publicado información oficial que confirme las afirmaciones sobre una separación de apenas centímetros respecto a la cubierta.
En ausencia de esa evidencia, presentarlas como hechos supondría ir más allá de la información disponible.