Startical, la ambiciosa iniciativa conjunta de Indra y ENAIRE, continúa avanzando en su objetivo de revolucionar la gestión del tráfico aéreo desde el espacio. Con un proyecto que prevé desplegar una constelación de 36 satélites en órbita baja (LEO), la compañía estima alcanzar su punto de equilibrio financiero entre los años 2028 y 2030, según ha confirmado recientemente su CEO, Eduardo Marín.
Esta «start-up pública», como la ha calificado su directiva, nació con la vocación de complementar la red de vigilancia y comunicaciones del control aéreo tradicional, especialmente en zonas remotas y oceánicas donde los radares terrestres no tienen cobertura. La constelación ofrecerá servicios de vigilancia por ADS-B y comunicaciones aeronáuticas por VHF desde el espacio, una solución que podría posicionar a España en la vanguardia del control aéreo satelital a nivel mundial.
El proyecto, que cuenta con una inversión inicial de 99 millones de euros, ha superado recientemente una auditoría del Tribunal de Cuentas Europeo y forma parte del ambicioso programa IRIS² impulsado por la Comisión Europea, que busca una infraestructura espacial soberana para el continente. Startical ha presentado su candidatura a la licitación como parte de un consorcio liderado por Airbus Defence and Space.

De llegar a buen puerto, Startical no solo reforzaría la autonomía tecnológica europea, sino que también generaría oportunidades estratégicas para el sector aeroespacial español. Actualmente, la empresa cuenta con una plantilla de 34 empleados, con previsiones de duplicarse próximamente, y mantiene acuerdos clave con socios industriales tanto nacionales como internacionales.
Aunque el despliegue de los primeros satélites está previsto para 2025, el equipo directivo reconoce que el entorno geopolítico y la competencia en la órbita baja, dominada por gigantes como SpaceX, suponen desafíos considerables. No obstante, el modelo de negocio de Startical se basa en un enfoque dual: ofrecer servicios a proveedores de navegación aérea y, más adelante, ampliar su cartera hacia comunicaciones seguras para gobiernos y usos civiles o estratégicos.
Startical representa una apuesta singular por convertir la gestión del tráfico aéreo en un servicio global, resiliente y sostenible. Si logra cumplir con los plazos previstos, la rentabilidad llegará a finales de esta década, marcando un antes y un después en la relación entre espacio y aviación.