París / Londres, 14 de julio de 2025 – La temporada vacacional europea se ve sacudida por una oleada de retrasos y cancelaciones que ya se catalogan como un “verano récord” en inestabilidad aérea. Las principales afectadas: compañías británicas como easyJet y Ryanair. El culpable: el colapso del control del tráfico aéreo (ATC) francés.
Poder de bloqueo: control aéreo francés
Desde Semana Santa, las complicaciones en el control del espacio aéreo galo son la principal causa de demora de easyJet, responsable del 49 % de sus retrasos – un aumento del 77 % respecto al año anterior. El problema estalló a principios de julio, cuando huelgas de controladores franceses provocaron la cancelación de 4 000 vuelos y 7 400 retrasos, afectando a más de 1 millón de pasajeros. El coste estimado para los operadores supera los 100 millones de euros (86 millones de libras).
Sophie Dekkers, directora comercial de easyJet, denunció una “inadecuada planificación de espacio aéreo y falta de personal para atender el tráfico actual”; a ello se suma el cierre de cerca del 20 % de espacio aéreo europeo, especialmente sobre Ucrania, que agrava los problemas.
Réplicas y presiones
Las consecuencias no se limitan al tráfico hacia Francia: los retrasos se extienden a destinos veraniegos clave como España, Grecia, Italia o Croacia. Los directivos advierten: un solo vuelo presentado como retraso en Francia puede afectar a toda la operativa regional .
Ryanair, por su parte, acusa a la UE de permisividad: su CEO, Michael O’Leary, ha calificado la situación de “inaceptable” y demanda que los sobrevuelos reciban protección legal durante huelgas, ya que muchas cancelaciones afectan a rutas británicas hacia el Mediterráneo. O’Leary asegura que, de implementarse dichas medidas, se evitaría el 90 % de las interrupciones .
Un patrón repetido
La inversión del caos aéreo europeo no es nueva. Desde 2024, Eurocontrol anticipa un 5 % de crecimiento en número de vuelos respecto al año anterior, previsión que coincide con el peor verano en demoras aéreas desde 2001 . Un alto cargo de la UE avisó: “el próximo verano será similar, incluso peor” .
El personal envejecido, baja captación de nuevos controladores durante la pandemia y deficiente gestión en Francia —país con el peor récord de disrupciones del continente— constituyen un cóctel perfecto para repetir el desastre .
¿Reformas a la vista?
Las aerolíneas presionan para que la Comisión Europea tome cartas en el asunto. Exigen que los sobrevuelos queden exentos de restricciones en huelgas, y que se garantice la eficiencia en los picos de tráfico, especialmente en las primeras salidas del día .
Sin embargo, Bruselas aún no ha anunciado medidas concretas. Mientras tanto, los viajeros británicos afrontan demoras prolongadas, colas interminables en aeropuertos y volatile itinera
En definitiva la infraestructura aérea francesa no soporta la demanda. A menos que Europa reforme las reglas legales sobre huelgas y modernice el control del tráfico aéreo, los veranos futuros estarán marcados por caos y costes crecientes. El reloj corre antes de que empiece el próximo gran éxodo vacacional.