Nashville, 15 de julio de 2025 – El Aeropuerto Internacional de Nashville (BNA), uno de los de mayor crecimiento en EEUU, enfrenta una grave crisis. La escasez de controladores aéreos amenaza no sólo la fluidez de las operaciones, sino también la seguridad del tráfico aéreo local. Así lo advierte un informe de la cadena de TV WSMV4, y testimonios de exempleados de la torre de control .
Un déficit estructural
Según el Plan de Fuerza Laboral de la FAA (2024–2033), BNA debía contar con 48 controladores: sin embargo, faltan 17 —incluyendo seis en formación—, lo que deja apenas 31 profesionales en activo. Este déficit obliga a la plantilla a trabajar hasta seis días por semana, con turnos prolongados y horas extras obligatorias, lo que incrementa los niveles de fatiga y estrés .
Al límite: señales de advertencia
Veteranos del sector describen una situación “al borde del punto de quiebra” . Incidentes recientes ilustran el riesgo latente:
- Despegues abortados: Un avión de Delta frenó bruscamente para evitar una colisión en pista, gracias a la rápida reacción de la tripulación.
- Cerca de un accidente grave: Un 737 de Alaska Airlines se detuvo en el último momento cuando otro vuelo se cruzaba en su trayectoria, difundiendo la alarma sobre el efecto de la escasez en situaciones de alto riesgo .
Además, un controlador anónimo reveló en marzo que estuvo muy cerca de que dos vuelos comerciales fueran dirigidos hacia una colisión, atribuyendo el error diréctamente a la fatiga acumulada.
Causas profundas y crecimiento desmedido
El crecimiento exponencial de BNA —que supera a varios hubs catalogados como «Core 30» por tráfico aéreo— no ha venido acompañado de la inversión adecuada en controlador@s ni en la infraestructura necesaria. Mientras aeropuertos como Atlanta disponen de personal dedicado y sistemas de gestión más sofisticados, en Nashville se ha puesto toda la carga de control en una sola torre.
¿Qué están haciendo las autoridades?
La FAA respondió con su campaña “Supercharge” de reclutamiento, que atrajo más de 10 000 solicitudes, derivando más de 8 300 candidatos a pruebas. Además, introdujo incentivos económicos: desde 5 000 USD por completar la formación, hasta 10 000 USD extra para aquellos asignados a zonas críticas. También se planteó elevar la edad de jubilación obligatoria de 56 a 61 años.
Impacto directo para el pasajero
Aunque los vuelos siguen siendo seguros, el déficit obligará a:
- Reducir frecuencia de vuelos
- Programar retrasos automáticos en despegues o aterrizajes
Estas medidas de seguridad, aunque necesarias, podrían aumentar los tiempos de espera en pista y las demoras en conexiones.
¿Qué deberían hacer los viajeros?
- Planificar con márgenes amplios, incluyendo posibles retrasos al embarcar o conectar.
- Consultar al operador aéreo antes del viaje para actualizar información.
- Ser pacientes: los controladores están bajo presión, y la fluidez operativa depende tanto de ellos como de los sistemas automatizados.
- En definitiva la expansión de Nashville sin una respuesta proporcional de recursos en el control aéreo ha generado un cuello de botella potencialmente peligroso. Para revertir la tendencia, se requieren años: desde reiterar los esfuerzos de reclutamiento hasta la formación y consolidación de nuevos talentos. Mientras tanto, pilotos y viajeros deben adaptarse al ritmo ralentizado que impone esta crisis de plantilla.