Bogotá, 27 de julio de 2025 — La Autoridad Aeronáutica Civil de Colombia (Aerocivil) inició una investigación y suspendió temporalmente las licencias de al menos dos funcionarios luego de que un controlador aéreo del Aeropuerto Internacional El Dorado permitiera que su hijo, un joven de 18 años, asumiera funciones de control en la torre sin estar autorizado ni contar con experiencia alguna.
Según el reporte de Noticias RCN, el adolescente utilizó el sistema de comunicaciones para autorizar aterrizajes en la pista 14 derecha y dar indicaciones a las tripulaciones sin la supervisión de su padre. Además, su supervisor habría permitido su participación en la operación.
Medidas de la Aeronáutica Civil
Por medio de la Resolución 1923, emitida el 25 de julio de 2025, la Aerocivil suspendió las licencias aéreas del controlador y el supervisor implicados. También se abrió expediente disciplinario (n.º 2025/178) que involucra a al menos cinco funcionarios adicionales sospechosos de estar vinculados al incidente .
Asimismo, la institución anunció que derivará los hallazgos a la Fiscalía General de la Nación para evaluar posibles responsabilidades penales por violación de protocolos de seguridad.
Riesgo a la seguridad operacional
Expertos en aviación y pilotos consultados advirtieron que dejar a una persona no capacitada asumir funciones críticas del control aéreo representa un riesgo extremo. Los controladores aéreos son responsables de coordinar despegues, aterrizajes y separación de aeronaves para evitar accidentes. Permitir que un adolescente interferiera en tales procesos sin formación representa “una violación grave” de las normas del sector.
Aerocivil ha señalado que, aunque ninguna operación activa resultó comprometida gracias a la activación de protocolos de seguridad, el incidente constituye una grave infracción que no representa los estándares profesionales del resto del personal aéreo.
Reacción institucional
La institución ha reiterado su compromiso con la seguridad aérea y ha subrayado que el suceso no refleja la conducta de la mayoría del personal operativo. No obstante, se ha mostrado determinada a llevar a fondo la investigación y garantizar la transparencia del proceso.
Balance sobre el impacto público
El hecho generó alarma social y un debate sobre las falencias en los controles internos de una de las terminales más importantes de América Latina. La combinación de imprudencia individual y fallos en las autorizaciones ha provocado que distintas agencias del Estado intervengan para restablecer confianza en el sistema aeroportuario.
El caso en El Dorado ha expuesto una grave falla en los protocolos de operación aérea. La acción irresponsable de permitir que un menor participe activamente en comunicaciones de vuelo ha desencadenado sanciones administrativas, una investigación disciplinaria extensa y posibles acciones penales. Aunque no se reportaron incidentes durante el episodio, la entidad aeronáutica ha tomado acciones decisivas para cuidar la integridad del sistema de control del tráfico aéreo. Se espera que en las próximas semanas se conozcan los resultados de la investigación y las sanciones definitivas.
Un caso similar fue el ocurrido en EE.UU. en 2010, cuando en el Aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, un controlador aéreo permitió que sus hijos pequeños participaran en la comunicación con aviones. En una grabación se oye a uno de los niños decir: «JetBlue 171, cleared for takeoff». Los pilotos respondieron con cordialidad, pero la FAA calificó el incidente como una “grave falta de juicio”. El controlador y su supervisor fueron suspendidos mientras se investigaba lo sucedido