Madrid, 18 de junio de 2025 – El trabajo de los controladores aéreos, tradicionalmente vinculado a la seguridad y eficiencia del tráfico aéreo convencional, se encuentra en plena transformación, casi sin hacer ruido. La irrupción de los drones y otros sistemas aéreos no tripulados está redefiniendo el papel de estos profesionales, y exigiendo nuevas formas de coordinación en el espacio aéreo español.
Durante la I Jornada sobre Escalabilidad y Automatización del Espacio Aéreo organizada por el CDTI, ENAIRE —el gestor estatal de navegación aérea— presentó cómo se integrarán estos nuevos actores voladores en un entorno ya de por sí complejo. Bajo el marco del Real Decreto 517/2024, ENAIRE ha sido designada como el único proveedor de servicios de información común (CISP) para los U-space, las zonas aéreas reservadas para operaciones con drones.
“Estamos ante un cambio de paradigma”, aseguró Daniel García-Monteavaro, jefe del Departamento de Desarrollo de Negocio de Drones de ENAIRE, durante la mesa redonda sobre operaciones BVLOS (más allá del alcance visual del piloto). La clave: automatizar y digitalizar la gestión del tráfico no tripulado sin comprometer la seguridad del tráfico aéreo tradicional.
Los controladores aéreos se enfrentan ahora al desafío de convivir con aeronaves que no siguen las reglas habituales, y que requieren plataformas de gestión innovadoras para garantizar su integración segura. Estas plataformas permitirán, por ejemplo, coordinar vuelos médicos con drones, movilizar unidades de emergencia o facilitar el transporte urbano aéreo en el futuro.
La figura del controlador aéreo se reconfigura en este nuevo contexto: ya no solo guía aviones en ruta, sino que se convierte en un gestor integral del espacio compartido, donde humanos y algoritmos trabajan en tándem. La automatización, sin embargo, no elimina la necesidad de estos profesionales; al contrario, eleva la exigencia técnica de su labor.
Con más de 21 aeropuertos bajo su supervisión y una posición consolidada como cuarto gestor europeo de tráfico aéreo, ENAIRE lidera esta transición con un enfoque de colaboración institucional y apuesta por una gestión segura, eficiente e innovadora. Y aunque los drones han llegado para quedarse, son los controladores quienes aseguran que, en este nuevo cielo híbrido, la seguridad siga siendo la prioridad número uno.