Bruselas, 14 de mayo de 2025 – En una intervención cargada de datos y argumentos, representantes de Controladores Unidos (CCUU), organziación que agrupa a 600 controladores aéreos de cinco organizaciones en España, comparecieron ante la
Comisión de Peticiones (PETI) del Parlamento Europeo, para denunciar lo que consideran una amenaza directa a la seguridad aérea: la eliminación del sistema de prejubilaciones (ERS) para los controladores españoles, y el incumplimiento de normativas europeas en materia de seguridad y condiciones laborales.
Un espacio aéreo crítico bajo presión
El espacio aéreo de España, junto con el de Estados Unidos, Francia, Alemania, Reino Unido e Italia, es uno de los más densos del mundo. Más de 24.000 controladores, contratados por empresas estatales, garantizan la seguridad de millones de pasajeros las 24 horas del día en los cielos de la Unión Europea. En España, 2.000 controladores gestionan un espacio aéreo que incluye, cuatro de los 30 aeropuertos más transitados de Europa: Madrid, Barcelona, Palma y Málaga. Sin embargo, los representantes de CCUU, las condiciones laborales de estos profesionales han dejado de ser homogéneas con las de sus homólogos europeos, especialmente tras la supresión del sistema ERS en España.
“Hace más de 20 años, existía una cierta uniformidad en las condiciones laborales de los 24.000 controladores que operan en estas regiones. Hoy, 22.000 tienen ERS, pero los 2.000 españoles no”, explicó el portavoz de CCUU. Este sistema de prejubilaciones, avalado por informes internacionales, permite a los controladores retirarse a partir de los 50 años, en respuesta a estudios que demuestran un declive en el rendimiento psicofísico a partir de esa edad.
La evidencia científica: una curva descendente
Los controladores presentaron estudios que respaldan su petición. La curva de Cobb, basada en un análisis de 1.500 controladores en Estados Unidos, muestra un declive en el rendimiento a partir de los 50 años. Un estudio de Eurocontrol en 1992 confirmó que, a partir de los 46 años, las capacidades de algunos controladores aéreos comienzan a mermar. La Guía de Gestión de Recursos Humanos de Eurocontrol subraya que habilidades como los tiempos de reacción, la concentración y la flexibilidad cognitiva se ven afectadas con la edad. Además, una sentencia de la Organización Internacional del Trabajo en 2019 defendió la necesidad del ERS-55, calificándolo como “justificado” por la especificidad del trabajo.
Sin embargo, en España, la eliminación del ERS en 2010, no estuvo acompañada de la obligatoria evaluación de seguridad (Safety Assessment Methodology, SAM) exigida por los reglamentos europeos 2096/2005 y posteriormente en el 373/2017. “Forzar a los controladores a trabajar más allá de la edad recomendada tiene un impacto económico evidente, pero múltiples estudios lo desaconsejan por razones de seguridad y salud laboral”, afirmó el portavoz.
Condiciones laborales al límite

A la supresión del ERS se suma una carga laboral que excede las recomendaciones europeas. Mientras Eurocontrol sugiere un máximo de 176 jornadas anuales, los controladores españoles enfrentan hasta 200 días de trabajo, además de evaluaciones médicas, estudios de inglés y formación en fraseología. “Nuestra empresa impone unilateralmente esta carga sin estudios de seguridad, incumpliendo los reglamentos europeos”, denunció un representante.
Un informe de Quirón Prevención, filial de la alemana Fresenius, evaluó en 2019 la salud psicofísica de 1.000 controladores españoles, calificándola como “deficiente” (grado 3 de 4). Este deterioro, combinado con la ausencia de ERS y una sobrecarga laboral, pone en riesgo no solo a los profesionales, sino también a los millones de pasajeros que transitan el espacio aéreo español.
Amplio respaldo en el Parlamento Europeo

Más del 90% del Parlamento Europeo ha solicitado mantener abierta la petición 87/2025 para un análisis exhaustivo de las denuncias presentadas por Controladores Unidos. Los grupos Patriots (VOX) (foto superior de la intervención del Eurodiputado Girauta), Popular Europeo (PP) (foto inferior con la Eurodiputada Dolors Montserrat) y ECR han expresado un apoyo explícito a la causa, destacando la necesidad de garantizar la seguridad aérea. Asimismo, el Grupo de Socialistas y Democracia al que está inscrito el PSOE, a pesar de la extravagante argumentación incial de la eurodiputada Sandra González, han respaldado la decisión de mantener abierta la petición para investigar posibles incumplimientos de la normativa europea por parte de la Comisión Europeo. Solo el grupo minoritario al que pertenece el PNV se ha opuesto a que se estudie lo denunciado, abogando por cerrar la petición sin mayor análisis.
Un llamamiento a la acción
Controladores Unidos no pide privilegios, sino el cumplimiento de normativas europeas y el respeto a estándares internacionales que prioricen la seguridad aérea. Con una media de edad de los controladores españoles por encima de los 50 años, la ausencia de ERS y la sobrecarga laboral representan, según los peticionarios, una “bomba de tiempo” para la aviación europea.
El Parlamento Europeo enfrenta ahora el desafío de investigar a fondo estas denuncias, respaldado por un amplio consenso político. Mientras tanto, los controladores advierten: “Hablamos de la seguridad de 600 millones de personas. No podemos permitir que se ignore la evidencia científica por razones económicas o políticas”.
