Madrid. La reciente adjudicación por parte de Aena del servicio AFIS en varios aeropuertos españoles ha reavivado el debate sobre la idoneidad de este modelo frente al control aéreo convencional. El contrato, valorado en más de 6,3 millones de euros, ha sido otorgado a Skyway Air Navigation Services para gestionar el tránsito en cinco infraestructuras de la red. La medida contempla la prestación del servicio de información de vuelo de aeródromo (AFIS) en instalaciones como La Gomera, Burgos, Córdoba y Huesca-Pirineos, así como un modelo combinado ATC/AFIS en El Hierro.
Un modelo bajo cuestionamiento
El sistema AFIS, diseñado para aeropuertos de baja densidad de tráfico, se basa en proporcionar información y avisos a los pilotos, pero no implica control directo sobre las aeronaves, a diferencia del servicio de control aéreo tradicional. Aunque desde Aena se defiende que este modelo garantiza la seguridad y mejora la eficiencia, voces críticas del sector advierten de que su implantación en aeropuertos con tráfico comercial regular puede suponer una reducción del nivel de servicio y un cambio significativo en la gestión operativa.
Seguridad frente a eficiencia
Según la propia entidad, el sistema AFIS permite reducir costes y tarifas —hasta un 60% menos para las aerolíneas— y está implantado en numerosos aeropuertos europeos.Sin embargo, el debate se centra en si esta eficiencia económica se produce a costa de sustituir un modelo basado en el control activo por otro en el que la responsabilidad recae en mayor medida sobre los pilotos. Profesionales del sector apuntan que el control aéreo tradicional no solo organiza el tráfico, sino que también actúa como una barrera adicional de seguridad, especialmente en situaciones complejas o imprevistas.
Externalización y cambio de modelo
Otro de los aspectos controvertidos es la adjudicación del servicio a proveedores externos, lo que algunos interpretan como un paso más hacia la externalización de funciones críticas dentro del sistema de navegación aérea. El contrato tendrá una duración inicial de tres años, con posibilidad de prórroga, consolidando así la presencia del modelo AFIS en varios aeropuertos de la red española.
Un debate abierto en el sector
La expansión del AFIS sigue generando división entre administraciones y profesionales. Mientras sus defensores lo consideran una solución eficiente para aeropuertos con bajo tráfico, sus detractores insisten en que no debería equipararse al control aéreo convencional, especialmente en entornos donde operan vuelos comerciales. El debate, lejos de cerrarse, continúa abierto y refleja una cuestión de fondo: hasta qué punto es conveniente priorizar la eficiencia económica en un ámbito donde la seguridad es el elemento central.