Washington D.C., 5 de diciembre de 2025 — El U.S. Department of Transportation (DOT) y la Federal Aviation Administration (FAA) anunciaron hoy que la empresa Peraton ha sido elegida como “Prime Integrator”, es decir, contratista principal encargada de liderar la construcción de un nuevo sistema de control del tráfico aéreo en Estados Unidos.El proyecto, descrito como “la obra de infraestructura aeronáutica más importante de las últimas décadas”, recibe un primer abono de 12.500 millones de dólares gracias a la ley bautizada como One Big Beautiful Bill, promovida por la administración Donald J. Trump.
¿Qué pretende conseguir?
- El nuevo sistema busca modernizar una infraestructura que, según las autoridades, adolece de equipamiento obsoleto: cobre en lugar de fibra, radares antiguos, redes de telecomunicaciones vulnerables.
- Entre los avances ya implementados: un tercio de la infraestructura de cobre ha sido reemplazada por fibra, satélite o redes inalámbricas; se han desplegado cientos de radios nuevas en centros de control; se han instalado sistemas de concienciación de superficie en 44 torres; y carteles de vuelos electrónicos en 13 torres, entre otras actualizaciones.
- Objetivo: reducir cortes por fallos de equipo, mejorar la eficiencia operativa, reforzar la seguridad del espacio aéreo y preparar la red para un aumento del tráfico aéreo en los próximos años.
Una apuesta ambiciosa… con condiciones
Los responsables de la FAA reconocen que los 12.500 millones de dólares otorgados constituyen un primer paso, pero advirtieron que serán necesarios entre 19.000 y 20.000 millones adicionales para completar la modernización.
El contrato adjudicado a Peraton incluye incentivos de rendimiento: premiará el cumplimiento de plazos y penalizará retrasos o deficiencias, con el fin de asegurar que los fondos públicos se utilicen eficientemente.
¿Por qué se acelera ahora?
Según el DOT y la FAA, la urgencia se debe al desgaste significativo del sistema actual: los fallos en equipamiento obligan con frecuencia a ralentizar vuelos, afectando la puntualidad —y en casos extremos, la seguridad.
Además, tras años de alertas sobre demoras crecientes, interrupciones del servicio y sistemas que ya no admiten piezas de recambio, la administración considera que era imprescindible un plan de largo plazo, “a nivel global”, para garantizar un tráfico aéreo seguro, eficiente y escalable.
Reacciones e implicaciones para los viajeros
El anuncio ha recibido el respaldo de entidades del sector aéreo, como Airlines for America (A4A), que en un comunicado declaró su satisfacción por el paso dado y su esperanza de que la modernización favorezca a las aerolíneas y a los pasajeros.
Para los usuarios finales —aerolíneas, controladores, viajeros—, el plan promete vuelos menos propensos a demoras por fallos técnicos, mayor puntualidad, y una red lista para soportar el crecimiento del transporte aéreo sin comprometer la seguridad.
No obstante, los riesgos también están presentes: la dependencia de la ejecución puntual de contratos, la gestión eficiente de los fondos públicos, y la continuidad de apoyos políticos y presupuestarios —sobre todo considerando que el grueso del coste aún no ha sido aprobado.
En definitiva
Con la selección de Peraton como contratista principal, EE. UU. pone en marcha un ambicioso plan de modernización del control del tráfico aéreo, respaldado por una inversión inicial millonaria y un contrato sin precedentes. Si se lleva a cabo según lo previsto, el país podría contar con un sistema de gestión aérea renovado, más seguro y eficaz, hacia 2028.
Sin embargo, el éxito dependerá de varios factores: cumplimiento de plazos, asignación de fondos adicionales por parte del Congreso, y una gestión eficiente del proyecto. El mundo estará atento.