Madrid, 25 de agosto de 2025 — ENAIRE, el gestor estatal de la navegación aérea en España, ha publicado su Memoria de Sostenibilidad 2024, que se presenta como un hito en eficiencia, innovación y compromiso ambiental . En dicho documento se resalta que la entidad logró gestionar 2,3 millones de vuelos durante 2024, un aumento del 7,6 % respecto a 2023 y casi un 10 % más que en los niveles prepandemia. Aun con este incremento, la demora media se mantuvo muy por debajo del promedio europeo y se redujo en un 12,6 % la demora atribuible en aeropuertos.
La sostenibilidad se reivindica como un eje clave: un 96,7 % de eficiencia en vuelos gestionados —equivalente a más de 3,6 millones de kilómetros no volados (91 vueltas al planeta)— permitió evitar 68.000 toneladas de CO₂ y ahorrar 21.700 toneladas de combustible. El plan “Green Sky” ha contribuido en los últimos tres años con una reducción acumulada de 10 millones de kilómetros en distancias voladas, equivalente a 260 vueltas a la Tierra, y un ahorro anual superior a 60.000 toneladas de CO₂.
ENAIRE también anuncia el avance hacia el Plan de Vuelo 2030, que sucederá al actual Plan de Vuelo 2025, y servirá de hoja de ruta para fortalecer su liderazgo en la transformación del sector aéreo mexicano.
Pero… ¿Quién está realmente al mando del cielo?
Es innegable que estos logros son el resultado del trabajo de toda una organización, pero no podemos ignorar el papel fundamental de los controladores aéreos, los verdaderos profesionales al frente del tráfico aéreo.
- El factor humano detrás de la eficiencia
Sin el juicio, la experiencia y la precisión de los controladores, ningún sistema digital ni innovación tecnológica tendría impacto real. Son ellos quienes deciden cuándo autorizar rutas, gestionar emergencias o adaptarse a la meteorología, asegurando que los planes se ejecuten con seguridad y puntualidad. - Condiciones laborales críticas en juego
La labor de los controladores no siempre recibe el reconocimiento que merece. Recientemente, el Tribunal Supremo condenó al Gobierno por aplicar una doble escala salarial a controladores más jóvenes, a quienes se les ha pagado hasta un 40 % menos durante más de una década—una discriminación que costará unos 46 millones en compensaciones y alrededor de 15 millones adicionales anuales. Este pulso sindical y legal demuestra la exigencia de condiciones laborales justas para quienes mueven el tráfico aéreo. - La sostenibilidad también pasa por reducir la fatiga
Los controladores en España han exigido la posibilidad de prejubilarse a los 55 años, como ocurre en otros países europeos, argumentando que la fatiga acumulada afecta tanto a su salud como a la seguridad aérea. Cuando hablamos de eficiencia y sostenibilidad, la seguridad operativa no puede separarse del bienestar de estos profesionales. - Innovación digital con foco en ellos
ENAIRE ha introducido tecnologías como simuladores de realidad virtual para la formación de controladores aéreos, como la plataforma GammaSIM VR o la nueva posición de control iFOCUCS, que mejoran su trabajo diario. Estas herramientas no sustituyen el juicio humano; lo potencian.
ENAIRE puede liderar la transformación digital, gestionar el espacio aéreo con récords históricos y lograr hitos de sostenibilidad. Sin embargo, todo este avance sería imposible sin los controladores aéreos: profesionales que con nervios de acero, formación continua y compromiso excepcional, dan vida y seguridad al tráfico aéreo diario. Ellos son —y deben ser reconocidos como— los guardianes del cielo.