Madrid, 20 de agosto de 2025 – En un nuevo avance que impulsa la modernización de la aviación global, ENAIRE e Indra han desplegado con éxito una antena VHF isoflux helicoidal de cuatro metros como parte del proyecto ECHOES de Startical. Este logro fue resultado de la misión IOD-2 y representa un paso decisivo en la conectividad aérea desde el espacio.
Una alianza tecnológica con visión europea
Startical, la sociedad conjunta entre ENAIRE e Indra, promueve la gestión del tráfico aéreo desde una constelación de satélites que permita comunicaciones VHF a escala global. La antena desarrollada con Oxford Space Systems opera en la banda de 117 a 138 MHz, un rango crítico para garantizar radioenlace en zonas remotas y oceánicas donde la infraestructura terrestre es insuficiente.
ENAIRE aporta su experiencia en navegación aérea, mientras que Indra lidera el desarrollo tecnológico satelital. El jefe de Programas de Satélites LEO en Indra, José Antonio Viceira, aseguró que la colaboración fue fundamental para cumplir con los exigentes plazos de esta misión.
Un hito en la historia de la aviación
Este despliegue se produce luego de que, en marzo de 2025, Startical lograra la primera comunicación por voz en tiempo real entre un piloto y un controlador aéreo a través del satélite IOD-1, también parte del proyecto ECHOES. Este precedente histórico demostró que no era necesario equipamiento adicional en las aeronaves ni formación extra para pilotos o controladores.
Más adelante, en junio de 2025, fue lanzado el satélite IOD-2 desde la Base Vandenberg (California), marcando una nueva etapa en las pruebas de comunicaciones satelitales VHF y vigilancia ADS-B desde el espacio.
Hacia una constelación satelital global
El proyecto ECHOES, cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Conectar Europa (CEF), gestionado por CINEA y respaldado por SESAR Joint Undertaking, continúa su fase de pruebas funcionales en el corredor del Atlántico Sur. Las áreas cubiertas incluyen los espacios aéreos de Canarias, Azores, Dakar, Cabo Verde y Brasil. La colaboración también involucra a Nav Portugal, DLR, Crida, Mitiga y otros actores internacionales.
La visión a largo plazo contempla el despliegue de más de 200 satélites en órbita baja, o incluso hasta 288 según fuentes oficiales de Startical, lo que permitiría ofrecer cobertura global para comunicaciones de voz y datos VHF, así como vigilancia aérea.
Impacto operativo, ambiental y estratégico
Este sistema satelital permitirá comunicaciones continuas en zonas aisladas, eliminando las limitaciones operativas actuales. La respuesta ante emergencias será más rápida, las rutas más eficientes y seguras, reduciendo tanto demoras como emisiones de CO₂ y costos operativos.
En esta misma línea, el Ministerio de Transportes de España ha aportado hasta 10,5 millones de euros a Startical para impulsar esta fase de demostración tecnológica. Este respaldo público refuerza la apuesta por la innovación espacial aplicada al tráfico aéreo.
Finalmente señalar que el despliegue de la antena VHF en la misión IOD-2 reafirma la consolidación de Startical como pionera en soluciones de aviación satelital. Con el respaldo institucional y tecnológico de ENAIRE, Indra y la UE, este proyecto promete transformar la gestión del tráfico aéreo, posicionando a España como líder global en esta revolución tecnológica.