El gestor de navegación aérea español logró en 2025 una reducción de 13.300 toneladas de emisiones gracias a rutas más eficientes, a pesar de gestionar el mayor volumen de tráfico de su historia. La sostenibilidad sigue ganando protagonismo en la gestión del tráfico aéreo. ENAIRE ha anunciado que durante 2025 consiguió evitar la emisión de 13.300 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) a la atmósfera gracias a las mejoras operativas aplicadas en el espacio aéreo español, un resultado especialmente relevante al haberse alcanzado en un año que registró un nuevo récord histórico de tráfico aéreo.
El gestor de navegación aérea gestionó un total de 2,47 millones de vuelos, un 4,7 % más que en 2024, consolidando a España como uno de los mercados aeronáuticos más dinámicos de Europa. Lejos de traducirse en un aumento proporcional de las emisiones, el crecimiento del tráfico vino acompañado de una mejora de la eficiencia operativa que permitió reducir el impacto ambiental de las operaciones aéreas. Según los datos facilitados por ENAIRE con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, las medidas implantadas permitieron ahorrar a las compañías aéreas unas 4.200 toneladas de combustible y evitar que los aviones recorrieran cerca de 711.000 kilómetros, una distancia equivalente a unas 18 vueltas completas alrededor de la Tierra.
Detrás de estos resultados se encuentra una estrategia basada en la optimización de rutas, la flexibilización del espacio aéreo mediante la coordinación civil-militar y la implantación de procedimientos que permiten trayectorias más directas y eficientes. El objetivo es reducir el tiempo de vuelo, disminuir el consumo de combustible y, en consecuencia, rebajar las emisiones asociadas a la operación aérea. La mejora de la eficiencia en vuelo alcanzó el 96,8 %, la mejor cifra obtenida en la última década si se excluye el periodo excepcional de la pandemia. Además, ENAIRE autorizó de media el 39 % de las operaciones en descenso continuo y el 76 % en ascenso continuo, procedimientos que permiten reducir significativamente el consumo de combustible durante las fases más críticas del vuelo.
La reducción lograda equivale, según la propia organización, a retirar de la circulación cerca de 3.000 vehículos durante un año o a la capacidad de absorción de carbono de más de 600.000 árboles. Estos avances forman parte del Plan de Vuelo 2030 de ENAIRE, que articula su estrategia ambiental a través de diferentes programas orientados a la eficiencia operativa, la reducción del ruido, el impulso de las energías renovables, la mejora de la gestión ambiental y la disminución progresiva de la huella de carbono de sus actividades.
El resultado adquiere especial relevancia en un contexto en el que la aviación afronta una creciente presión regulatoria y social para reducir sus emisiones sin comprometer la conectividad aérea. Aunque gran parte del debate suele centrarse en los combustibles sostenibles o en el desarrollo de nuevas tecnologías aeronáuticas, los datos de ENAIRE ponen de manifiesto que la gestión eficiente del espacio aéreo sigue siendo una de las herramientas más inmediatas y efectivas para avanzar hacia una aviación más sostenible.