Washington, D.C. – 11 de agosto de 2025 – El Departamento de Transporte de Estados Unidos, liderado por el Secretario Sean P. Duffy, ha presentado hoy una ambiciosa estrategia para fortalecer el control del tráfico aéreo en el país. Según el reciente Air Traffic Controller Workforce Plan, la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) proyecta contratar al menos 8 900 nuevos controladores de tránsito aéreo antes de finales de 2028, incluyendo 2 000 en el año fiscal 2025.Además, como parte del Aviation Safety Workforce Plan, se contempla la incorporación de alrededor de 4 600 inspectores de seguridad e ingenieros hasta 2034.
Superando retos históricos con nuevas medidas
El FAA ha acelerado su proceso de contratación, reduciendo los tradicionales ocho pasos a sólo cinco y aumentando los salarios iniciales en casi un 30 %. También se han introducido incentivos económicos para quienes completen la formación o acepten destinos difíciles, además de flexibilizar los exámenes médicos y de seguridad. La agencia también amplía su capacidad formativa en la Academia en Oklahoma City, promueve vías directas desde universidades especializadas y habilita un programa para excontroladores militares y del sector privado.
¿Será suficiente? Expertos advierten sobre desafíos estructurales
Pese al impulso, algunos analistas estiman que el plan solo reducirá marginalmente la brecha actual. Según The Washington Post, se proyecta que las contrataciones producirán un aumento neto de unos 1 000 controladores certificados, frente a un déficit que ronda los 3 000.
El elevado índice de deserción durante la formación —debido a fallos académicos y retrasos de perfil técnico— y las próximas jubilaciones dificultan el cierre efectivo de la brecha. En 2025, el intento de construir una segunda academia fue rechazado en Congress, lo que mantiene a la formación centralizada como un cuello de botella persistente.
Contexto general y repercusiones
La escasez de controladores ha contribuido a la fatiga del personal, retrasos frecuentes e incluso incidentes graves, como una colisión mortal sobre el río Potomac en enero de 2025. La implementación de esta estrategia representa una respuesta directa a esas preocupaciones y busca modernizar tanto el sistema como la plantilla de operadores.
Resumiendo
La FAA ha puesto en marcha un plan ambicioso para reclutar y formar miles de nuevos controladores hasta 2028. Aunque las mejoras en el proceso y el incremento salarial son pasos concretos, persisten desafíos estructurales como altas tasas de deserción y limitaciones formativas. Aún así, la iniciativa marca un avance significativo hacia un sistema de control aéreo más seguro y eficiente.