Washington, D.C. – 6 de mayo de 2025.- El Secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean P. Duffy, anunció este lunes un ambicioso paquete de medidas destinado a reforzar la formación, contratación y retención de controladores aéreos en todo el país, en un momento clave para el sistema de transporte aéreo estadounidense, que se enfrenta a desafíos crecientes por la escasez de personal y el aumento de la demanda.
El anuncio, realizado en la sede de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), responde a años de advertencias sobre la necesidad de modernizar y ampliar la plantilla de profesionales encargados del control del tráfico aéreo, una pieza fundamental para garantizar la seguridad y eficiencia del sistema aeronáutico nacional.
Un plan estructurado en cuatro pilares
El nuevo paquete contempla cuatro líneas de actuación prioritarias. En primer lugar, la FAA incrementará en más del 25% el número de contrataciones para el ejercicio 2025, con un objetivo de 2.000 nuevos controladores en formación. Esta cifra representa un incremento significativo respecto a años anteriores y busca acelerar el ritmo de incorporación de personal en un entorno operativo cada vez más exigente.
En segundo lugar, se invertirán más de 50 millones de dólares en la mejora de las infraestructuras de formación, incluyendo nuevas tecnologías de simulación, entornos de realidad virtual y la actualización de los centros de entrenamiento, como el Aeronautical Center en Oklahoma City.
En tercer lugar, se reforzará el programa de retención de personal, mediante incentivos económicos y mejoras en las condiciones laborales, especialmente en las torres y centros de control más críticos. “No solo se trata de formar más, sino de mantener el talento existente en un entorno donde la fatiga y el estrés han sido históricamente problemas importantes”, subrayó Duffy.
Por último, se establecerán nuevas alianzas con instituciones educativas y centros de formación técnica para fomentar las vocaciones en el sector, especialmente entre mujeres y minorías, como parte de un esfuerzo por diversificar la fuerza laboral de la aviación.
Una respuesta a los retos actuales del sistema
El sistema de control aéreo estadounidense, uno de los más complejos del mundo, ha sufrido tensiones importantes en los últimos años. La pandemia de COVID-19 provocó una ralentización en la formación de nuevos controladores, y la posterior recuperación del tráfico aéreo dejó al descubierto la necesidad urgente de ampliar capacidades.
Actualmente, más del 70% de las torres de control y centros TRACON del país funcionan por debajo del nivel óptimo de dotación, según datos de la propia FAA. Esto ha derivado en mayores cargas de trabajo para los controladores, más retrasos y una menor resiliencia operativa.
El secretario Duffy reconoció que el camino no será inmediato, pero afirmó que este plan “marca un punto de inflexión” en la gestión del recurso humano más valioso del sistema aeronáutico: “Nuestros controladores aéreos garantizan, segundo a segundo, que millones de pasajeros lleguen seguros a su destino. Es nuestra obligación dotarlos de los medios necesarios”.
Reacciones del sector
Diversas asociaciones profesionales, como la National Air Traffic Controllers Association (NATCA), han acogido con satisfacción el anuncio, aunque advierten que la implementación deberá ser rápida y efectiva para lograr un impacto real a corto plazo.
Por su parte, aerolíneas y operadores aéreos consideran que esta inversión contribuirá a estabilizar la red, especialmente en los grandes hubs del país, donde la congestión ha sido una constante.
Este nuevo paquete se enmarca en un esfuerzo más amplio del Departamento de Transporte para modernizar la aviación estadounidense, incluyendo la transición hacia un sistema de gestión aérea basado en satélites, mayor automatización y sostenibilidad.