Un conflicto sobre el complemento de nocturnidad va a mantener en huelga durante casi un mes a los controladores que prestan servicio en el segundo aeropuerto belga por pasajeros. La convocatoria, anunciada el 14 de septiembre de 2026 tras romperse la conciliación, afecta a la franja de 22:00 a 08:00 y alcanza 24 noches. El caso interesa más allá de Bélgica porque reúne tres ingredientes muy reconocibles: una retribución nocturna discutida, un aeropuerto formalmente cerrado de noche que sin embargo recibe tráfico, y un proyecto de centro de control digital al fondo de la negociación.
El sindicato VSOA/SLFP anunció el 14 de septiembre paros nocturnos en la dependencia que el proveedor de servicios de navegación aérea (Air Navigation Service Provider, ANSP) belga skeyes mantiene en Brussels South Charleroi Airport. Según la información de la RTBF, la decisión llegó después de que la conciliación abierta a finales de julio terminara sin acuerdo el lunes.
El calendario alcanza 24 noches entre el 16 de septiembre y el 10 de octubre
La acción comienza la noche del miércoles 16 de septiembre y se extiende hasta el 10 de octubre, siempre en el tramo de 22:00 a 08:00, según el calendario difundido por La Libre. El preaviso original se había depositado el 29 de julio y quedó suspendido mientras duró el procedimiento de conciliación.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Convocante | VSOA/SLFP |
| Inicio | Noche del 16 de septiembre de 2026 |
| Fin previsto | 10 de octubre de 2026 |
| Franja horaria | 22:00 a 08:00 |
| Noches afectadas | 24 |
| Preaviso depositado | 29 de julio de 2026 |
| Horario comercial del aeropuerto | 06:30 a 23:00 |
Sobre la prima de nocturnidad, las fuentes no dicen lo mismo
Este es el punto donde conviene no simplificar. La dirección de skeyes sostiene, según recogen La Libre y Aviation24, que el complemento por servicio nocturno ya supera los 1.000 euros y que la reclamación sindical equivale a incrementarlo un 160 %, algo que considera injustificado porque el aeropuerto está oficialmente cerrado durante la noche.
La RTBF, en cambio, describe la posición sindical en términos distintos: los controladores de Charleroi no percibirían un complemento específico de trabajo nocturno pese a cubrir servicios de tarde y de primera hora, y lo que reclaman es equipararse a compañeros de otras dependencias donde ese complemento sí existe. Con la documentación disponible no puede determinarse cuál de las dos descripciones refleja el convenio aplicable, y la diferencia no es menor: una discute el importe y la otra, la existencia misma del concepto retributivo.
Lo que sí está documentado es el argumento operativo del sindicato: aunque el aeropuerto cierre formalmente, sigue habiendo tráfico nocturno al amparo de un acuerdo con Ryanair que permite regresar a las aeronaves estacionadas. El representante del VSOA, Lennert Mervilde, citó como ejemplo un vuelo que aterrizó a las 05:20.
El impacto se concentra en las primeras salidas de la mañana
Charleroi opera comercialmente de 06:30 a 23:00, de modo que una huelga que termina a las 08:00 muerde justamente la hora punta de salidas. Fuentes del aeropuerto señalaron que estaban analizando el número de vuelos potencialmente afectados y calificaron esas franjas de bastante críticas para nuestras compañías, sobre todo por la mañana. También quedan expuestas las llegadas de la tarde previas a las 23:00.
La lógica de red es la habitual en estos casos: si las primeras rotaciones no salen a su hora, el retraso se arrastra durante el día a las bases de destino. Charleroi es una base relevante de Ryanair, lo que convierte cualquier alteración en la primera ola de salidas en un problema de programación para varias redes europeas. Ninguna de las fuentes consultadas cuantifica todavía cuántos vuelos ni qué destinos concretos se verán afectados, ni hay dato alguno sobre rutas con España, de modo que aquí solo cabe señalar el mecanismo, no la magnitud.
skeyes ha manifestado que lamenta profundamente la amplitud y la duración de las acciones anunciadas y ha advertido de consecuencias muy significativas para la explotación del aeropuerto, las aerolíneas, los pasajeros y las empresas que dependen de la actividad aeroportuaria.
Al fondo, el centro de control digital de Namur
El conflicto retributivo se inserta en una discusión más amplia sobre las llamadas torres digitales. Según La Libre, skeyes prevé un nuevo centro de control digital en Namur desde el que se gestionarían tanto Charleroi como Liège. Es un cambio de modelo de prestación del servicio con efectos evidentes sobre la organización del trabajo, la ubicación de los puestos y la estructura de turnos, y explica que la negociación no se reduzca a una cifra.
No consta el número de controladores llamados a la huelga ni cuántos cubrirán servicios mínimos, si es que se fijan. Tampoco se ha publicado el calendario noche a noche con el detalle suficiente para saber si las 24 noches son consecutivas o salteadas dentro del periodo, ni existe pronunciamiento conocido del regulador belga sobre continuidad del servicio. Sobre el fondo retributivo, la contradicción entre la versión de la empresa y la del sindicato sigue sin resolverse con documentación pública. El siguiente hito verificable es la noche del 16 de septiembre: si el paro se ejecuta y con qué seguimiento, y si el aeropuerto publica finalmente la lista de vuelos afectados.