Un Airbus A321XLR de Iberia, vuelo IB579, protagonizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas tras colisionar con un buitre leonado poco después de despegar el 3 de agosto. El incidente, que dejó daños visibles en el radomo y el motor izquierdo, puso en el foco la rápida respuesta de los controladores aéreos, liderados por profesionales como Juan Gómez, miembro del Sindicato Profesional Independiente de Controladores Aéreos (SPICA). En una entrevista en el Canal 24 Horas, Gómez destacó la eficacia de los protocolos de emergencia y la preparación de los equipos, en un contexto donde las colisiones con aves, especialmente buitres y cigüeñas, están en aumento en España, con Barajas como epicentro según el último informe de la AESA.
El vuelo IB579, con destino a París-Orly, despegó a las 16:42 del 3 de agosto. Minutos después, a unos 6.500 pies, el impacto con un buitre dañó el radomo –la cubierta frontal que protege el radar meteorológico– y el motor izquierdo, generando humo en cabina. La tripulación activó los protocolos de emergencia, solicitando regresar a Barajas. En apenas 23 minutos, el avión aterrizó sin incidentes en la pista 32L, sin heridos entre los 182 pasajeros y la tripulación.
Juan Gómez, controlador aéreo con amplia experiencia, explicó en Canal 24 Horas el protocolo activado: “Ante un impacto de este calibre, nuestra prioridad es darle al avión afectado las mejores opciones para regresar a la pista, minimizando el impacto en otros vuelos”. Los controladores coordinaron la emergencia, priorizando al IB579 y asegurando una inspección de la pista tras el aterrizaje para descartar restos que pudieran afectar a otros aviones.
El aumento de colisiones con aves en España
El incidente no es un caso aislado. Según el último estudio informe de la AESA, Madrid-Barajas concentra el mayor número de colisiones con aves en España, incluyendo buitres y cigüeñas, debido a su ubicación cerca de áreas naturales como el río Jarama. Desde 2011, España ha registrado 8 accidentes relacionados con aves, con 16 fallecidos, y un aumento preocupante en los últimos años, impulsado por el 93% de la población europea de buitres leonados en el país, según alertas del RACE.
Gómez señaló que, aunque los bird strikes son comunes, “no es habitual que el ave sea un buitre de este tamaño”. Normalmente, las colisiones involucran aves más pequeñas, como vencejos o golondrinas. Sin embargo, el incremento de incidentes con especies más grandes subraya la necesidad de reforzar medidas preventivas.
Robustez del A321XLR: Seguridad garantizada
El Airbus A321XLR, recién incorporado a la flota de Iberia, demostró su resistencia. Gómez destacó que el radomo, fabricado con materiales ligeros como fibra de carbono para no interferir con el radar meteorológico, es propenso a daños visibles, pero no compromete la estructura del avión. “El impacto parece grave en las imágenes, pero el A321XLR está diseñado para soportar estas situaciones”, afirmó. A pesar de los daños en el motor izquierdo, que generaron humo en cabina y obligaron a algunos pasajeros a usar mascarillas de oxígeno, el avión aterrizó sin problemas, evidenciando su diseño avanzado y sistemas redundantes.
El rol clave de los controladores y SPICA
La rápida actuación de los controladores fue fundamental. Gómez subrayó su formación rigurosa,: “Estamos entrenados para reaccionar con calma y precisión, especialmente en un aeropuerto como Barajas, donde los incidentes con aves son más frecuentes”. En SPICA, sindicato al que pertenece, aboga por más recursos para los controladores y medidas preventivas frente al aumento de colisiones. “Defendemos la seguridad aérea y pedimos mayor inversión en tecnologías y control de fauna”, añadió.