Tras el accidente sufrido recientemente por una trabajadora de limpieza en la torre de control del aeropuerto de Menorca, un técnico del Institut Balear de Seguretat i Salut Laboral (IBASSAL), acompañado por la Inspección de Trabajo, ha llevado a cabo una inspección del edificio y una reunión con la dirección del aeropuerto, prevención de Aena y la empresa de limpieza para analizar lo ocurrido y el estado de las instalaciones.
Aunque el comunicado oficial sostiene que la escalera donde se produjo el accidente se encuentra en buen estado, con dos pasamanos, bandas antideslizantes y señalización, IBASSAL ha solicitado a Aena la evaluación de riesgos de toda la torre de control y la entrega de los informes y revisiones estructurales disponibles, documentación que deberá presentarse ante la Inspección de Trabajo el próximo 13 de febrero.
En SPICA recordamos algo básico: la seguridad y salud en el trabajo aplica a todas las personas que entran a la torre, sean controladores, personal técnico, mantenimiento o limpieza. Un accidente laboral dentro del edificio —sea cual sea su causa final— es una señal de alarma que obliga a revisar riesgos, procedimientos y condiciones.
El hecho de que la escalera inspeccionada se haya descrito como “en buen estado” no cierra el asunto: el propio IBASSAL ha pedido ampliar el foco hacia la evaluación de riesgos de toda la torre y la documentación técnica estructural existente.
Lo relevante, desde el punto de vista preventivo, es el siguiente paso formal: Aena deberá aportar ante Inspección de Trabajo la evaluación de riesgos de la torre y los informes técnicos/revisiones estructurales disponibles, con fecha marcada: 13 de febrero.
En paralelo, la dirección del aeropuerto indica que realiza actuaciones periódicas de mantenimiento e inspección. Esa afirmación debe traducirse en documentos verificables y trazabilidad de revisiones.