El 5 de febrero de 2026, un Airbus A320neo de Scandinavian Airlines (SAS) protagonizó un incidente que, por unos segundos, pudo haber terminado en una catástrofe. El avión, que operaba el vuelo SK2590 entre Bruselas y Copenhague, inició su carrera de despegue en una calle de rodaje en lugar de la pista asignada. La tripulación logró abortar la maniobra a gran velocidad y detener el avión a pocos metros de un obstáculo, evitando consecuencias graves. El suceso ha sido analizado en un informe preliminar publicado por las autoridades belgas de investigación de accidentes, que revela una compleja combinación de factores operativos, ambientales y humanos.
El inicio del incidente
La noche del 5 de febrero, el A320neo —matrícula SE-ROM— se preparaba para despegar desde el aeropuerto de Bruselas con destino a Copenhague. A las 21:44 aproximadamente, el control de tráfico aéreo autorizó a la aeronave a despegar desde la pista 07R utilizando la intersección C6, una práctica habitual que permite acortar la distancia de rodaje y ahorrar tiempo.
Sin embargo, durante el rodaje hacia el punto de despegue, la tripulación confundió la posición y alineó el avión en la calle de rodaje paralela E1 en lugar de la pista. Poco después de recibir autorización, los pilotos iniciaron la carrera de despegue creyendo estar en la pista correcta.
La carrera de despegue equivocada
El avión comenzó a acelerar rápidamente por la calle de rodaje. Según el informe preliminar, alcanzó una velocidad de aproximadamente 127 nudos (235 km/h), apenas por debajo de la velocidad de decisión (V1), el punto a partir del cual detener un despegue puede resultar peligroso.
Durante la aceleración, el comandante empezó a notar que las referencias visuales delante del avión parecían más estrechas de lo esperado. Instantes después, el primer oficial se dio cuenta del error y ordenó abortar el despegue.
La tripulación aplicó frenado máximo y reversa de empuje. El avión consiguió detenerse en unos segundos, realizando además un giro hacia otra calle de rodaje para evitar el final de la superficie pavimentada. El aparato se detuvo a escasos metros de una valla perimetral y una carretera.
En ese momento solo quedaban unos 520 metros de superficie disponible antes de impactar contra obstáculos temporales instalados en la zona.

Factores que pudieron contribuir al error
El informe preliminar no determina aún una causa definitiva, pero identifica varios elementos que pudieron favorecer la confusión:
1. Condiciones de visibilidad y superficie
El incidente ocurrió de noche y con la pista mojada, lo que dificultaba la lectura de las marcas en el pavimento.
2. Señalización deficiente
Un cartel luminoso importante en la intersección estaba averiado, reduciendo las referencias visuales disponibles para la tripulación.
3. Iluminación de seguridad
La barra de parada roja en la intersección de pista y calle de rodaje fue apagada antes de que el avión llegara al punto correcto, eliminando otra referencia visual clave.
4. Complejidad del aeropuerto
El área alrededor de la intersección C6 está catalogada como un “hotspot” aeroportuario, un punto con geometría compleja donde se han identificado riesgos de confusión entre pista y calles de rodaje.
5. Carga de trabajo en la torre
En ese momento, un solo controlador gestionaba simultáneamente las frecuencias de rodaje y de pista, supervisando siete movimientos de aeronaves.
Presión operativa y retrasos
El contexto operativo también pudo haber influido. El vuelo procedía de una rotación anterior que había sufrido retrasos por condiciones meteorológicas invernales y procedimientos de deshielo. La tripulación se encontraba bajo presión para no perder su franja de salida nocturna, ya que el aeropuerto impone restricciones a los despegues después de las 23:00.
Además, el embarque fue descrito como “complicado” debido al gran volumen de equipaje de mano, lo que obligó a la tripulación de cabina a realizar varios anuncios para acelerar el proceso.
Tecnología de prevención ausente
El A320neo involucrado contaba con sistemas básicos de monitorización, pero no estaba equipado con herramientas avanzadas que podrían haber alertado a los pilotos, como:
- Runway Awareness and Advisory System (RAAS)
- Airport Moving Map
- versiones avanzadas del sistema de vigilancia de despegue
Estos sistemas pueden advertir a la tripulación cuando una aeronave se alinea en una superficie incorrecta para despegar.
Tras el incidente, SAS anunció que acelerará la instalación de sistemas de mapas aeroportuarios en cabina para mejorar la conciencia situacional de los pilotos durante las operaciones en tierra.
Un final sin víctimas
El avión transportaba alrededor de 165 personas entre pasajeros y tripulación. Tras detenerse, los servicios de emergencia acudieron al lugar y los pasajeros fueron trasladados de regreso a la terminal. Nadie resultó herido, aunque el vuelo fue cancelado.
El incidente se clasifica como un “serious incident” en la terminología aeronáutica, es decir, un evento con alto potencial de accidente. El informe final de la investigación se espera aproximadamente dentro de un año.