Málaga — El gestor estatal de navegación aérea ENAIRE ha puesto en marcha este jueves 27 de noviembre de 2025 nuevas maniobras de aproximación basadas en navegación por satélite en el aeropuerto Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol. Con esta iniciativa, la infraestructura aeroportuaria andaluza da un paso decisivo hacia la modernización de su gestión del espacio aéreo.
Más precisión, menos dependencia
Las nuevas aproximaciones satelitales permiten trazar trayectorias de vuelo con una precisión superior a las clásicas, lo que reduce significativamente la carga operativa de las tripulaciones y facilita la gestión del tráfico aéreo. Esta tecnología resulta especialmente útil en condiciones climáticas adversas o con visibilidad reducida.
Además, al no depender de radioayudas en tierra —es decir, dispositivos físicos de señalización instalados en el aeropuerto—, se minimiza la infraestructura en suelo. Esto aporta flexibilidad operativa: en caso de averías o mantenimientos de esos sistemas tradicionales, las operaciones no se verán comprometidas.
Eficiencia y sostenibilidad
Otra ventaja de los nuevos procedimientos es su impacto ambiental reducido. Las rutas satelitales permiten aproximaciones más directas, optimizando los tiempos de vuelo y reduciendo el consumo de combustible y, por tanto, las emisiones contaminantes.
Este tipo de maniobras no solo mejora la operatividad en el aeropuerto de Málaga, sino que forma parte de un plan más amplio de modernización del espacio aéreo nacional. Con su ejecución, ENAIRE avanza en la implementación del llamado Navegación Basada en Prestaciones (PBN), enmarcado dentro de su plan estratégico “Plan de Vuelo 2025”.
Seguridad, continuidad y futuro
La adopción de la navegación satelital en Málaga representa una apuesta por consolidar la seguridad operacional, garantizar la continuidad del servicio aéreo y adaptar la infraestructura a los estándares europeos de gestión del tráfico aéreo. Con ello, el aeropuerto se prepara para afrontar con mayor eficiencia un tráfico creciente y la evolución tecnológica del sector.
En definitiva, la decisión de ENAIRE no solo «facilita» su labor a pilotos y controladores, sino también al medio ambiente y a los viajeros, al facilitar operaciones más seguras, eficientes y respetuosas con el entorno. Este paso consolida al aeropuerto malagueño como una pieza moderna y avanzada dentro de la red aérea española.