En un intento por mejorar las relaciones bilaterales, Rusia ha propuesto a Estados Unidos la reanudación de vuelos directos entre ambos países, suspendidos desde 2022 tras la invasión rusa de Ucrania. La propuesta fue presentada durante conversaciones diplomáticas en Estambul, donde representantes rusos y estadounidenses discutieron sobre la normalización de operaciones consulares y otros temas pendientes.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, se enfatizó la necesidad de lograr resultados prácticos que mejoren las relaciones bilaterales en beneficio de ambos pueblos. Sin embargo, la declaración estadounidense posterior a la reunión no mencionó específicamente la solicitud rusa sobre los vuelos directos.
Mientras tanto, la Unión Europea mantiene su postura firme contra Rusia, manteniendo el cierre de su espacio aéreo a aeronaves rusas como parte de las sanciones impuestas tras la invasión de Ucrania. Esta resistencia europea podría complicar los esfuerzos de Moscú por restablecer conexiones aéreas con Occidente.
Expertos advierten que reabrir el espacio aéreo a Rusia podría debilitar las sanciones actuales y enviar señales contradictorias sobre la postura de Occidente frente a la agresión rusa en Ucrania. Además, las aerolíneas rusas enfrentan desafíos operativos debido a las restricciones en la adquisición de repuestos y mantenimiento de aeronaves, lo que plantea preocupaciones sobre la seguridad y viabilidad de reanudar vuelos internacionales en el corto plazo.
La propuesta rusa se produce en un contexto de intentos por parte del Kremlin de mejorar las relaciones con la administración estadounidense actual, buscando aliviar las tensiones acumuladas en los últimos años. Sin embargo, la respuesta de Estados Unidos y la postura de la Unión Europea serán determinantes en la posibilidad de que los vuelos directos entre Rusia y EE. UU. se reanuden próximamente.