Madrid, 29 de agosto de 2025.– Ryanair, en su última declaración pública, afirma que “más de 5 millones de pasajeros” han sufrido retrasos en sus vuelos entre el 1 de enero y el 25 de agosto de 2025, atribuyendo esta situación a una supuesta “mala gestión y escasez de personal” en los servicios de control del tráfico aéreo en España. Una narrativa contundente —pero parcial— que exige un análisis más equilibrado.
Cifras y contexto: ¿qué está pasando realmente?
En julio, la compañía ya apuntaba a más de 3 millones de pasajeros afectados hasta el 7 de julio, y agosto vio un nuevo pico: 24.364 retrasos que habrían impactado a más de 4,38 millones de pasajeros, según otras fuentes basadas en los mismos datos de Ryanair. La cifra final supera los 5 millones solo si se consideran demoras acumuladas hasta el 25 de agosto.
No obstante, es importante matizar que estas cifras provienen exclusivamente de la aerolínea, que opera con intereses evidentes y no ofrece comparativa ni ratios (porcentaje de vuelos afectados respecto a los operados), lo cual limita la relevancia del dato en términos absolutos.
La visión oficial: Enaire aporta perspectiva
Contrario a la acusación, Enaire, gestor público del control de navegación aérea en España, asegura que no existe una escasez de controladores: en abril de 2025 contaba con 2.198 profesionales, cifra que ha ido en aumento desde 2020 gracias a convocatorias públicas y autorizaciones de plazas.
Enaire incluso apunta que contribuye al 11 % de la demora total, un 12,6 % menos que en 2023. Esto sugiere que el problema no es únicamente de plantilla, sino que existen otros factores en juego, como infraestructura o congestión aérea.
Sector y expertos: no todo recae en controladores
Por su parte fuentes de los controladores cuestionan la narrativa de Ryanair y consideran que el problema no es la falta de personal, sino que la aerolínea impone escalas extremadamente ajustadas y un modelo de operación que penaliza cualquier mínima incidencia, ya que el sistema de Eurocontrol relega el vuelo al final de la cola si pierde su “slot”.
Además, datos de Flightright indican que, durante el verano de 2024, Ryanair fue la aerolínea con más vuelos retrasados en España (16.257), superando a otras como Vueling o easyJet. Esto sugiere que la responsabilidad de los retrasos puede estar parcial o mayoritariamente en la propia operativa de la compañía, no solo en los servicios públicos de control aéreo como señalan desde la aerolínea.
Balance final: ¿quién tiene razón?
| A favor de Ryanair | Contra la narrativa de Ryanair |
|---|---|
| Cifras contundentes (millones afectados) | Origen de los datos sin contextualización (falta de ratios). |
| Presión pública sobre los responsables | Enaire aporta datos de aumento en plantilla y reducción de demoras. |
| Coincidencia con verano récord de tráfico aéreo | Retrasos frecuentes en Ryanair incluso en 2024. |
Ryanair, la viga en el ojo ajeno…
Ryanair tiene derecho a hacer presión pública en defensa de sus intereses y los de sus pasajeros, pero su narrativa transmite una simplificación peligrosa: responsabiliza casi exclusivamente al control aéreo español, sin reconocer otros factores estructurales o a sus propias dinámicas operativas.
España ha avanzado en reforzar su plantilla de controladores, y los retrasos son el resultado de múltiples causas: gestión de slots, rutas congestionadas, presión estival y diseño operacional. El debate sería más fructífero si Ryanair aportase datos comparativos claros, abriese una mesa de diálogo con autoridades y reconociera su parte de responsabilidad en los retrasos.
La lucha por vuelos más puntuales no se gana con consigna corporativa, sino con transparencia, colaboración y soluciones sistémicas.