Ryanair ha advertido que sus vuelos podrían sufrir hasta un 20% más de retrasos durante este verano si el Ministerio de Transportes, liderado por Óscar Puente, no toma medidas urgentes para reforzar la plantilla de controladores aéreos en España. La compañía señala directamente al ministro como responsable de la situación, acusando al Gobierno de no atender la creciente demanda del tráfico aéreo con los recursos necesarios.
Según la aerolínea, la escasez de controladores estionando el espacio aéreo español ya ha provocado importantes demoras en temporadas anteriores, y si no se corrige la tendencia, los pasajeros se verán nuevamente afectados este verano. Ryanair ha reactivado su campaña de presión institucional a través de la plataforma “Los ATC arruinaron mis vacaciones”, animando a los usuarios a enviar quejas a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Evidentemente en este caso deberían indicar «Puente arruinó mis vacaciones…»
En paralelo, la organización de profesionales Controladores Unidos (CCUU) ha intensificado sus esfuerzos para visibilizar la lamentable situación del control aéreo español ante las instituciones europeas. Recientemente, representantes de CCUU, que agrupa a la mayoría de organizaciones profesionales, viajaron a Bruselas para denunciar ante la Comisión Europea la falta de personal, y la sobrecarga de trabajo que sufren los controladores, así como la falta de planificación por parte del Gobierno español desde hace años, y la elevada edad de jubilación en España, frente a los colegas europeos.. La delegación de CCUU trasladó su preocupación por los efectos que esta situación podría tener sobre la seguridad, la eficiencia del sistema y el derecho de los ciudadanos a una movilidad aérea fluida.
A estos conflictos se suma la decisión de Ryanair de cancelar 12 rutas y reducir 800.000 asientos en su programación de verano en España. La empresa justifica el recorte por el incremento de las tasas aeroportuarias de Aena y la supuesta falta de incentivos por parte del Ejecutivo para favorecer el tráfico en aeropuertos regionales como Jerez, Valladolid, Vigo o Santander.
La compañía también sufre los efectos de los retrasos en las entregas de aviones por parte de Boeing, lo que ha obligado a disminuir operaciones y anticipar una subida en los precios de los billetes. En este contexto, Ryanair ha pedido a la Unión Europea la eliminación de tasas de aviación y límites al tráfico, en un intento de abaratar costes y ampliar su red operativa.
Con el verano a la vuelta de la esquina y el conflicto sin resolver, el sector aéreo español se enfrenta a una tormenta perfecta de tensiones laborales, falta de planificación institucional y exigencias empresariales que podría desembocar en un nuevo caos en los aeropuertos.