El Sindicato Profesional Independiente de Controladores Aéreos (SPICA) ha interpuesto una demanda contra ENAIRE ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), con sede en Estrasburgo, tras más de una década de litigio en España. Este paso se produce después de agotar todas las instancias judiciales nacionales, que han incluido la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional, diversos Juzgados de lo Social y Tribunales Superiores de Justicia de varias comunidades autónomas.
La demanda, presentada el 12 de marzo de 2025, busca defender los derechos de los controladores aéreos de las promociones 29 y 30 en una causa colectiva que SPICA ha respaldado de manera constante.
Según el sindicato, la asignación de los controladores seleccionados en el proceso de 2006 a dichas promociones se basó en vínculos familiares, lo que generó un perjuicio económico y laboral significativo para los afectados. En los casos en que los tribunales han analizado el fondo del asunto, tanto en Juzgados de lo Social como en Tribunales Superiores de Justicia y la Audiencia Nacional, las sentencias han condenado a ENAIRE por vulneración de derechos. Sin embargo, una resolución del Tribunal Supremo, fundamentada en cuestiones procesales, denegó el resarcimiento de dichos perjuicios.

«El goce de los derechos y libertades reconocidos en el presente Convenio ha de ser asegurado sin distinción alguna, especialmente por razones de sexo, raza, color, lengua, religión, opiniones políticas u otras, origen nacional o social, pertenencia a una minoría nacional, fortuna, nacimiento o cualquier otra situación .»
Artículo 14 del Convenio Europeo de Derechos Humanos
SPICA acude ahora al TEDH para que examine si las autoridades españolas han garantizado adecuadamente los derechos y libertades reconocidos en la Unión Europea. El sindicato sostiene que se ha producido una vulneración del Artículo 14 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que prohíbe la discriminación por cualquier motivo, incluido el origen o cualquier otra situación. En este contexto, SPICA argumenta que el nepotismo constituye una forma de corrupción, un aspecto que el Consejo de Europa ha combatido desde su fundación en 1949 y sobre el que el TEDH aún no ha emitido un pronunciamiento específico.
La demanda cuenta con el apoyo de un prestigioso bufete jurídico, y SPICA confía en que será admitida y estimada por el tribunal europeo. El sindicato subraya su compromiso con las promociones 29 y 30, asumiendo los retos económicos, técnicos y organizativos que implica este proceso internacional. Asimismo, reafirma su determinación de defender los intereses de la profesión frente a prácticas que considera contrarias a la honradez, la transparencia y la legalidad en el sector público.
SPICA continuará informando sobre los avances de este procedimiento y asegura que no dejará atrás a ningún compañero en esta lucha.