Desde el Sindicato Profesional Independiente de Controladores Aéreos (SPICA) queremos informaros sobre una situación que nos preocupa profundamente: los retrasos en la incorporación de nuevos controladores no están a la altura del aumento histórico del tráfico aéreo en España. Los datos de ENAIRE confirman un crecimiento del 5,01% en 2025 respecto a 2024 y del 13,5% frente a 2019, superando en 14,3 puntos la media europea. Este auge, con récords como los 8.103 vuelos gestionados el 5 de julio, pone una presión enorme sobre nuestras plantillas.
Crecimiento del tráfico aéreo: un desafío sin precedentes
Según los datos consolidados de ENAIRE hasta agosto de 2025, el tráfico aéreo ha crecido un 5,01% respecto a 2024 y un 13,5% en comparación con 2019, superando ampliamente la media europea. Este incremento se ha traducido en récords diarios, como los 8.103 vuelos gestionados el 5 de julio, y ha afectado a todas las regiones de navegación aérea, con subidas de hasta el 32,1% en la Región Sur.
SPICA destaca que, pese a estos números, el ‘Plan Verano 2025’ de ENAIRE, que incluye 91 medidas operativas y de personal, no aborda con la urgencia necesaria la integración de nuevos profesionales. El sindicato apunta que el tráfico ha superado en 32 ocasiones el récord de 2024 durante el verano, lo que evidencia una presión creciente sobre los controladores actuales.
Retrasos en la formación e incorporación: una brecha crítica
ENAIRE ha informado de un refuerzo con 143 controladores más que en 2019 y 54 más que en 2024, además de una convocatoria de 158 plazas tramitada a finales de 2024. Sin embargo, SPICA critica que estos nuevos controladores estén aún en fase de formación inicial, que puede extenderse hasta 17 meses, seguida de una capacitación específica en centros de control. «Este proceso es demasiado lento y no va a la par del crecimiento del tráfico, que ya es un 3,8% superior al de la temporada récord de 2024«.
SPICA subraya que, desde 2016, ENAIRE ha convocado plazas anualmente (excepto en 2020 por la pandemia), pero insiste en que el Plan de Vuelo 2030, actualmente en preparación, debe incluir un «refuerzo adicional resiliente» para evitar sobrecargas.
SPICA urge a ENAIRE y a las autoridades a acelerar los procesos de formación y habilitación, proponiendo medidas como la optimización de los periodos de entrenamiento y una mayor inversión en recursos humanos. «Los controladores aéreos estamos comprometidos con la excelencia, pero necesitamos plantillas adecuadas para manejar este boom sin riesgos«.