Es mucho más interesante para el agresor eliminar limpiamente a la víctima, hacerla saltar, desestabilizarla, envenenar a todo el entorno del trabajo contra ella, hacer que vaya perdiendo pie socialmente en su propio entorno de trabajo, criticarla por detrás, difundir aspectos, elementos, mentiras, calumnias que afecten a su reputación personal o profesional. Por tanto el agresor ha decidido que por alguna razón esa víctima, esa futura víctima, hay que eliminarla, hay que quitarla de enmedio, porque es amenazante para él.
Cada vez soy más optimista. Sé que no debo serlo, la naturaleza no conoce el optimismo ni el pesimismo, sólo la lucha por la supervivencia. Mi optimismo viene de que cada vez está más claro que vamos a luchar por la supervivencia, lo cual es un cambio radical con respecto a lo que ha ocurrido hasta ahora. A los malos les quedan los días contados, tic, tac, tic, tac, tic, tac.
Los traidores colaboracionistas de C.C.O.O (pronunciado C, espacio C, espacio O, espacio O) y los traidores de U.G.T (los chorizos de la cooperativa PSV) -ambos mafias de vagos subvencionados- han firmado con sus amigos liberales un convenio colectivo para los controladores “low cost” de las torres usurpadas al pueblo español.