El parlamentario del Grupo Plural pregunta al Gobierno por las condiciones laborales de los controladores, la posible reducción de tiempos operativos autorizados a la empresa SAERCO y una investigación interna por presunto acoso laboral y sexual.
Madrid / Valverde. El senador por El Hierro Aniceto Javier Armas González, integrante del Grupo Parlamentario Plural en el Senado (Junts per Catalunya–Coalición Canaria–Agrupación Herreña Independiente–Bloque Nacionalista Galego), ha registrado en la Cámara Alta una batería de preguntas dirigidas al Gobierno para esclarecer la situación operativa y laboral en la torre de control del aeropuerto de El Hierro, actualmente gestionada por la empresa privada SAERCO.
Las iniciativas parlamentarias, presentadas al amparo de los artículos 160 y 169 del Reglamento del Senado, reclaman explicaciones sobre tres ámbitos principales: las condiciones de trabajo del personal de control aéreo, la posible reducción de los tiempos mínimos de apertura y coordinación operativa y la existencia de una investigación interna por presunto acoso en el centro de trabajo.
Dudas sobre la reducción de tiempos operativos
Una de las cuestiones centrales planteadas por Armas González se refiere a una posible modificación en los tiempos mínimos de apertura y coordinación operativa de la torre de control.
El senador pregunta expresamente si AENA dispone de documentación verificable que confirme que la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) haya concedido a SAERCO una excepción o autorización expresa para reducir esos tiempos hasta 10 minutos, cuando el mínimo obligatorio establecido anteriormente era de 15 minutos y, en etapas previas, de 30 minutos.
En su iniciativa, el parlamentario solicita conocer con precisión:
- Qué órgano competente de AESA habría autorizado esa excepción.
- La fecha de la autorización.
- El número de expediente o resolución administrativa correspondiente.
- A qué dependencias o centros sería aplicable.
- Las condiciones y medidas mitigadoras adoptadas para garantizar la seguridad operacional.
La cuestión apunta a determinar si la modificación operativa cuenta con respaldo formal del organismo regulador y si se han adoptado salvaguardas suficientes en una instalación considerada crítica para la conectividad del territorio insular.
Turnos de 12 horas y plantilla reducida
El senador también solicita información sobre la organización del trabajo en la torre de control del aeropuerto herreño.
Según la información trasladada a su oficina parlamentaria, los tres controladores aéreos actualmente en activo estarían realizando prácticamente el máximo de horas legales permitidas por el Real Decreto 1001/2010, norma que regula el tiempo de actividad y descanso del personal controlador.
Armas pregunta al Gobierno si tiene conocimiento de que:
- Los controladores estarían realizando turnos de hasta 12 horas desde hace aproximadamente tres meses.
- El servicio que ahora cubren tres profesionales era atendido anteriormente por dos controladores en ese mismo horario.
- Tras ciclos de trabajo de hasta seis días consecutivos, los empleados estarían disfrutando solo de dos días de descanso, el mínimo legal permitido.
Asimismo, el senador plantea si se han reducido los periodos de descanso entre ciclos de turnos y si se habrían suspendido las vacaciones del personal, lo que, a su juicio, podría tener impacto en la gestión de la fatiga en una actividad que exige máxima concentración y precisión.
Seguridad operacional y modelo de gestión
A partir de estos elementos, el representante herreño formula una cuestión de fondo: si el modelo de provisión del servicio de control aéreo mediante empresas privadas garantiza una prestación segura y sostenible.
En particular, pregunta al Ejecutivo si considera adecuado mantener un sistema que, según los datos expuestos, habría derivado en reducciones de horarios y en una elevada carga de trabajo del personal en un aeropuerto que resulta clave para la movilidad de la población de la isla.
El aeropuerto de El Hierro constituye la principal vía de conexión aérea de la isla con el resto del archipiélago, lo que convierte la continuidad y seguridad del servicio en un asunto de especial sensibilidad para los residentes.
Referencia al modelo británico
En su escrito, Armas también plantea al Gobierno la posibilidad de revisar el modelo de gestión del servicio de control aéreo tomando como referencia experiencias internacionales.
En concreto, menciona el caso del aeropuerto de Birmingham (Reino Unido), donde recientemente la empresa pública NATS (National Air Traffic Services) ha resultado adjudicataria de la torre de control tras años de gestión privada.
El senador pregunta si el Ejecutivo valora impulsar un modelo similar, en el que la prestación del servicio vuelva a quedar en manos de un operador público con experiencia acreditada y mayor capacidad de gestión de personal.
Investigación por presunto acoso
La tercera cuestión planteada al Gobierno se refiere a la existencia de una investigación interna dentro de la empresa SAERCO.
Armas solicita confirmación de si el Ejecutivo y AENA tienen conocimiento de que en la torre de control del aeropuerto de El Hierro se habría abierto una investigación por presunto acoso sexual a una trabajadora que se encuentra en situación de incapacidad temporal, así como por presunto acoso laboral a parte de la plantilla.
En caso de que estos hechos estén siendo investigados, el senador pregunta qué actuaciones ha adoptado o tiene previsto adoptar el Gobierno, dentro de sus competencias, para:
- Garantizar la igualdad efectiva entre mujeres y hombres.
- Asegurar la prevención y detección del acoso laboral o sexual.
- Establecer protocolos eficaces de actuación en torres de control gestionadas por empresas privadas.
Espera de respuesta oficial
Las preguntas han sido registradas para respuesta escrita del Gobierno, por lo que el Ejecutivo deberá contestar formalmente en el plazo reglamentario previsto en el Senado.
Con esta iniciativa, el senador herreño busca clarificar la situación operativa y laboral en la infraestructura aeroportuaria de la isla, así como determinar si el actual modelo de gestión garantiza los estándares de seguridad, estabilidad laboral y calidad del servicio que exige el sistema de navegación aérea.